Una frontera de España ha sido invadida por 70.000 personas sin que el Gobierno haga nada. Hay abundantes pruebas de la complicidad de Marruecos, pero nuestros gobernantes atacan al CNI. Los 84.000 habitantes de Ceuta viven atemorizados en sus casas. El presidente se largó a Lanzarote tres semanas de vacaciones el día después de la invasión. Sus ministros solo se preocupan de difundir un relato que exonere a Marruecos. Un ex espía marroquí ofrece al fiscal jefe de la Audiencia Nacional información obtenida por Pegasus que explica la incomprensible pasividad del presidente del Gobierno y el fiscal la rechaza “porque será un problema con Marruecos”.

El Gobierno ha tratado de inflar el censo electoral nacionalizando fraudulentamente a varios millones de personas. Las Cortes aprobaron una Ley que una mera Instrucción del Ministerio de Justicia, dictada por la hermana de Óscar Puente, ha multiplicado de forma exponencial. Ahora, el Tribunal Supremo ha paralizado su aplicación hasta que se dicte sentencia sobre su posible ilegalidad. El Gobierno se muestra contrariado porque altera sus manejos electorales.

Batiendo todos los récords de recaudación tributaria, nuestro sistema de pensiones está en quiebra técnica, y millones de personas cobran pensiones no retributivas, subvenciones y ayudas sin haber tributado o cotizado un solo euro en España. Tenemos, además, colapsadas la sanidad, la educación y los demás servicios públicos mientras quienes llevamos décadas financiándolos estamos a la cola de todo, y se nos priva de acceder a guarderías, colegios o universidades.

El último informe PISA ofrece los peores resultados educativos de nuestra historia. El nivel de matemáticas y comprensión lectora de un alumno español de 15 años equivale al de un británico de 13. Las Comunidades Autónomas bilingües muestran coeficientes desastrosos (salvo Cataluña, que se autoexcluyó del informe para no quedar retratada). La LOMLOE de la ministra Celáa ha sido un completo despropósito. Queda retratado el modelo de educación lúdica y emocional, basada en las pantallas y la promoción automática, que incorporaba la eliminación de repeticiones y suspensos. Los jóvenes españoles son incapaces de entender textos de más de 400 palabras. El lema “no dejar a nadie atrás” ha devenido en “todos estamos atrás”. La competitividad futura de los trabajadores españoles queda seriamente en entredicho. Va a ser imprescindible revalorar mérito, esfuerzo, evaluaciones y suspensos. Los nuevos modelos educativos y la igualación de los alumnos por abajo han fracasado.

La entrada irregular de inmigrantes constituye un gravísimo problema nacional. Solo a Baleares llegan diariamente varios centenares en pateras. Vemos en las televisiones desembarcos constantes en Cartagena, Almería, el Estrecho, Cabrera, Formentera, el sur de Mallorca y hasta en la propia ciudad de Palma. Ello desborda la capacidad de acogida de las Administraciones, produciendo un deterioro de nuestros servicios públicos y un gravísimo problema de inseguridad. La pasada semana fue agredida sexualmente una comerciante del Paseo Marítimo de Palma por un inmigrante recién desembarcado. Y el Gobierno castiga a las Comunidades que no votan socialismo -Ceuta, Andalucía, Murcia, Baleares- con una indolencia impresentable.

El Ministerio del Interior del exmagistrado Marlaska ha elaborado, con dinero público, listas de periodistas catalogados por sus afinidades políticas. No conocemos la finalidad de ese dispendio de recursos públicos en un departamento que fue incapaz de controlar la frontera de Ceuta. El soez ministro de Transportes, que no debe hacer otra cosa, publicó en un solo día hasta siete tuits atacando a la periodista Ketty Garat. La inoperancia generalizada y la obsesión por controlar su relato -amedrentando a los disidentes- caracteriza a un Gobierno investigado judicialmente por organizar con Leire Díez unas cloacas para amenazar también a jueces y fiscales independientes. España se aproxima en costumbres autocráticas a Cuba o Venezuela.

Han resultado condenados el fiscal general del Estado, dos secretarios generales del PSOE, el hombre de confianza del ministro de Fomento y el hermano del presidente del Gobierno. Su propia mujer va a ser juzgada en breve, y está al caer que el partido sea investigado por financiación ilegal. Están imputadas la directora general de la Guardia Civil, la presidenta de la SEPI y la gerente del PSOE. Al ex presidente Zapatero se le acumulan acusaciones penales por siete graves delitos. El Tribunal Constitucional, la Fiscalía y la Abogacía del Estado en vez de defender la legalidad respaldan las ilegalidades del Gobierno. Y éste se desentiende de todos los desastres que nos suceden (Covid, DANA, volcán, apagón, Adamuz, incendios, Ceuta…).

¿Qué nos pasa a los españoles? ¿Por qué soportamos tan estoicamente a esta peligrosa mafia instalada en nuestras instituciones? ¿Cómo puede mantener un amoral como Sánchez una expectativa de voto cercana a los 100 diputados para las próximas elecciones generales?

Olvídense de su ideología y vuelvan a leer despacio todo lo anterior. O los españoles reaccionamos o esta gentuza destruirá todo lo construido en los últimos 50 años.

PUBLICADO EN MALLORCADIARIO.COMEL 14 DE SEPTIEMBRE DE 2026.