El 16 de octubre de 2019, viendo lo que estaba pasando en Cataluña, publiqué en Facebook un pequeño decálogo de fundamentos democráticos, que tuvo un éxito abrumador. Lo recuerdo hoy en mi blog por su plena vigencia en estos convulsos tiempos:
1.- Las leyes no limitan, garantizan y protegen de abusos.
2.- Al que piensa diferente no se le acosa ni se le insulta, se le respeta.
3.- Las sentencias de los tribunales se pueden comentar o criticar, pero se acatan.
4.- Los gobernantes elegidos por todos deben representar a todos, no sólo a quienes les han votado.
5.- La calle es para uso de todos, no sólo de los más revoltosos o violentos.
6.- Los ciudadanos tenemos derechos, pero también obligaciones.
7.- Cuando algo no te gusta no se ataca o destroza, se intenta cambiar por los mecanismos legales existentes.
8.- Fascista o facha no es el que piensa diferente a ti, es el que no respeta a quien piensa diferente.
9.- Tener un idioma o una cultura distinta no te hace superior a nadie. Te enriquece sumarlo al que tienen los demás.
10.- Si alguien pretende que todo el mundo piense igual, lo que quiere de verdad es que nadie piense.